miércoles, 19 de septiembre de 2007

USO Y ABUSO DE LOS ADJETIVOS

Abordaré el caso específico de la República Dominiana. En nuestro caso, pocos autores hacen uso adecuado de este recurso. Andrés L. Mateo es una esección. Lo cierto es que nuestros escritores piensan que la elegancia y la poesía se logran a fuerza de calificativos.

A las personas, cosas o sucesos, es el lector o lectora quien debe darle un calificativo. Esto a partir de las descripciones, referencias y señalizaciones que les presentemos en nuestros escritos.

Algo más alarmante aún, muchas veces se colocan hasta dos calificativos en forma consecutiva, generalmente en forma de epítetos. Aquí presentamos un ejemplo tomado de el poemario de

domingo, 9 de septiembre de 2007

Razones para escribir

¡Qué lástima que sólo sepa escribir! No sé crear armas nucleares ni coches bomba. No sé manipular una pistola, mucho menos dirigir un misil. Sólo entiendo sobre manchar papel. La pluma es la única arma que he aprendido a empuñar a la hora de vengar las injusticias que veo a diario. Mi campo de batalla se reduce a una hoja de papel.

Por eso escribo, porque la rabia siempre arrastra la impotencia o viseversa. Lo hago porque no me queda otro recurso. Entonces me ensaño contra el papel y escribo sólo por la maldita esquizofrenia de estar en desacuerdo con el sistema. Escribo por decir, por ser o no ser, porque es el único recurso que me asegura la sobre vivencia, la terrible continuidad, la inmortalidad del espíritu. Escribo porque sí, porque no me queda más alternativa, porque me aterra todo.

Es cierto. Todo me aterra: Los misiles, los coches bomba, el calentamiento global, las ideas termo-cefálicas, todo, entonces desparramo tinta. Pero no sólo escribo por rabiótica, sino también por menéutica, por manía, por plagio, por representarme a mí mismo y a lo que no tienen el coraje de hacerlo, por escribir, por monerías, por el maldito vicio de contradecir, porque sí, porque me da la gana.

Para escribir siempre sobran razones, cuando no es por gusto es por disgusto y sino es por lo justo es por lo injusto. Escribir es el legado que me ha dado el azar, nadie podrá rebatírmelo.

Escribo para justificar mi impotencia. La pluma es mi espada. sólo con ella puedo apuñalar el silencio colectivo. Entonces no me queda más que escribir. En los sueños también encuentro razones para escribir, y en la muerte, en todo, hasta en lo indecible. Lo hago porque esa es mi debilidad y mi fortaleza. Tanto escribo porque me gusta como porque me disgusta, para la presión y para la depresión. Escribo porque al hacerlo me siento libre y esta es una condicion invaluable. Escribo porque me da la gana, para perpetuar los recuerdos, para dilapidar papel y tinta, por bagabundería, porque entiendo que es mi trabajo, aunque la sociedad termine timándome.

martes, 17 de julio de 2007

El debate electoral

Los adultos asumen posturas que le traen a uno recuerdos de la niñez. Uno de esos casos es el de Miguel Vargas Maldonado, que desde hace días anda por “ponerse los guantes con Leonel”. Pero esto no es de ahora, recuerden que en el 1996 Leonel quería ponérselo con Peña. Aquí el problema no es de ganar o perder, sino de peso, es cuestión de rango.

En el caso de Amable, ése se lo pone hasta con el Padre Toño. Hatuey, Eduardo Estrella y Danilo ni se diga, se lo ponen con quien sea. Y otro que se los pone hasta con nuestro lejendario Jack Veneno, es Narciso Isa Conde, que cada cuatro años con eso, lo que pasa es que nadie le pone asunto.

El candidato Miguel
Anda loco de remate
Porque quiere irse a debate
Con el doctor Leonel.
Pues quisiera entrar con él
A combatir en un ring.
Eso suena parlanchín
Puro canto de chicharra.
Si una cosa es con guitarra
Y otra cosa es con violín.

Lo que digo es importante
Lo cito en esta reseña
Pues quería Leonel con Peña
Cierta vez ponerse el guante.
Pero ahora que es brillante
Esa onda ya no agarra
Prefiere esconder la garra
Y no sacarla hasta el fin
Que una cosa es con violín
Y la otra con guitarra.

Amable debatiría
Con el propio Padre Toño
Gritando en la liga: “Coño,
Entren to´, e´ta vaina e´ mía.
Con Leonel hasta se iría
A los puños en un ring.
Pero, olvida, Chapulín,
Tu chipote y tu chicharra
Que una cosa es con guitarra
Y otra cosa es con violín.

Eduardo Estrella ni hablar
Y Hatuey de Camps ni se diga
Y hasta golpes de barriga
Danilo se atreve a dar.
En debate popular
Según Isa Conde narra
Debate hasta en la cimarra
Con piedra, palo y colín.
Pero eso es con violín
Y otra cosa es con guitarra.

Noel2072@hotmail.com